Sunday, November 23, 2014

Cerráte a la vida!!



Y así de bestias son estas personas que hacen campaña para entrar en conciencia respecto al SIDA y proponen que las mujeres se cierren la concha. Son las cosas que me producen miedo de estos retrógrados de cuarta que no entienden nada de nada. 
Yo los llamaría enfermos.

Friday, November 21, 2014

El Nóbel de la Paz acusado de plagio?



 No es plagio. Ya había admitido antes que todo el crédito le pertenece a su predecesor:

 

Atlas Shrugged hecho realidad


Lo que escribió Ayn Rand en su novela Atlas Shrugged está ocurriendo en los EEUU hoy, según este video. Ya hay una trilogía de películas basadas en el libro. Las partes I y II ya fueron estrenadas. En este video veo que se anunció la parte III para el 9-12-14. 

Thursday, November 20, 2014

Claro como el agua clara

Sigo manteniendo que no hay una forma de organización política superior a la democracia liberal...

Aníbal Ibarra y Malnatti


Miren... 
La hipocresía al cubo.
y bueno... la política es así, ¿no?

Tuesday, November 18, 2014

¿Y si copiamos esto..?

El Banco Central es una institución del Estado que ejecuta sus funciones de manera autárquica, con la potestad de tomar decisiones propias, dirigidas a mantener el poder adquisitivo de la moneda nacional.
Es la única autoridad que define la política monetaria y cambiaria del país. Estos dos instrumentos se complementan y son las herramientas principales del Banco.
Eso, claro está, no es del Banco Central de la República Argentina. Es del Banco Central de Bolivia. Y los resultados están a la vista. Vean esta tabla con los valores de este año del Dólar en Bolivia.


Pueden ver esa tabla, y también el resto de cotizaciones históricas del Dólar en Bolivia, en la página del Banco Central de Bolivia

La división


Falleció Pepe Eliaschev y rápidamente aparecieron cosas como esta en las redes sociales. 

Recordé de los dichos de Agustín -que odio a la Presidente-, o del flaco -encono contra este gobierno-. Pues nada de eso es verdad. Simplemente tengo ganas, además de derechos, de criticar a quién se me cante. Ahora, escribir cosas así, me parece de gente absolutamente despreciable. Y seguramente del otro lado del escritorio habrá cosas similares.

Una de las peores cosas que dejará esta época es la división que existe en el país... Lamentable.

De que hablamos cuando hablamos de Justicia?

Que Chabán haya ido preso y ahora este muerto es una injusticia. Puede ser muy bueno como ejemplo para la sociedad y para que en los próximos conciertos de rock los empresarios se tapen el traste y cumplan normas pero eso no quita que un tipo sin ninguna culpa (no digo dolo, sino culpa. Fue un chivo expiatorio) haya tenido un final tan terrible...

Monday, November 17, 2014

Seguro que tiene monumento

Mr Reagan tiene monumento, me imagino...
Recién, mientras meaba, pensaba en lo devaluado de los premios Nobel. Se terminaron de enterrar cuando hicieron la payasada de entregarle el de la paz a Obama!!!
Ya no les creo nada a los Suecos...

América latina y el populismo

Alberto Catena: –En un diálogo que tuvimos un poco más atrás, usted mencionó la posibilidad de que la derecha intentara apoyar un retorno conservador bajo matices populistas. Hablemos entonces un poco del populismo. ¿Cómo definiría usted hoy ese concepto?


Ricardo Forster: –Hablar del populismo es reflexionar hoy sobre algo difícil de clasificar, de algo oceánico, como diría Freud del inconsciente. En términos históricos estrictos, el origen, la genealogía del populismo hay que ir a buscarla a la Rusia del siglo XIX, nació entre los jóvenes estudiantes que se alzaban contra el zar, en las corrientes políticas democrático-populares que identificaban al mundo campesino como el eje alrededor del cual se fundaría una nueva sociedad. De ahí viene la tradición del populismo; pero en Europa en general la palabra populismo ha remitido históricamente a la derecha. Cuando se alude al populismo en Europa la reacción general asocia ese término con el corporativismo, el fascismo, el falangismo y, en la actualidad, a movimientos como el del Frente Nacional de Le Pen en Francia, de ahí el terrible equívoco que generó el traslado de esa experiencia del viejo continente a la visión que sus intelectuales han tenido de lo que sucedió en nuestra región del mundo. En América latina la historia es otra, más allá de que en la conformación originaria de los populismos latinoamericanos haya habido alguna influencia de las derechas europeas, sobre todo de las derechas fascistas. Pero me parece que lo que hay que averiguar es qué significa en estos días la palabra populismo, qué dice tanto la derecha cuando dice populismo como los sectores populares, democráticos o de izquierda cuando dicen populismo en América latina.

A.C.: –¿Qué significa desde el punto de vista de la derecha el populismo?

R.F.: –La palabra, según la mirada prejuiciosa de la derecha liberal, remite a demagogia, política de gastos exuberantes para mantener un caudal electoral que termina devorando la riqueza de la nación. Implica también un tipo de política, la de amigo y enemigo, que tiene como núcleo fundamental, eso dicen, la descalificación inmediata y la construcción de un antagonismo que parte en dos a la sociedad. La palabra populismo remite, según la visión estrecha de nuestros liberal-conservadores que también incluye a ciertos sectores del progresismo que hoy son sus aliados ideológicos y políticos, a algo sin espesor, demagógico, arbitrario, populachero. En el mundo de las categorías de la política la palabra populismo está reprobada. Creo que en la América latina de estos años ha habido una suerte de refundación de la propia idea del populismo. Ahí Ernesto Laclau hizo un aporte fundamental para ello con su libro La razón populista, donde juega incluso con la forma del oxímoron, porque el populismo estuvo siempre ligado a los sentimientos, las pasiones, los afectos oscuros de las masas, a lo mítico, y Laclau introduce la idea de la razón como un componente del populismo. La razón es justamente el cálculo, el orden, la legalidad. Bueno, lo que trata de demostrar es que hay una razón populista que hoy representa la búsqueda de una sociedad de la igualdad, de la justicia social, del Estado como garante sobre todo de los derechos de los más débiles. El populismo sudamericano viene a expresar la trama de demandas insatisfechas de los sectores más débiles y desprotegidos al mismo tiempo que renueva la saga de una política emancipatoria de acuerdo al horizonte de la época. Es, diría Laclau, una izquierda renovada que al haber comprendido las profundas mutaciones del capitalismo se encuentra con las tradiciones nacional populares. En todo caso, constituye en la escena contemporánea el máximo desafío al neoliberalismo.

A.C.: –¿Y a usted qué le interesa, si realmente le interesa, al aludir a ese concepto?

R.F.: –Lo que más me interesa es la resonancia del nombre como hecho maldito, como provocación, como gesto subversivo, como discusión, como puesta en cuestión y retorno de lo plebeyo. Frente a un mundo que ha consolidado la hegemonía de la democracia bajo su formato liberal, para llamarlo de alguna manera, y que tiene como corolario la transformación de esa democracia en una suerte de pellejo vacío, me parece que lo que el populismo reintroduce es el debate de lo democrático, de lo político, de lo no resuelto en el interior de las sociedades, una fuerte reinstalación de la política como conflicto dentro de la sociedad. Y sobre todo es una manera de abrir una fisura en un bloque que parecía inconmovible de una razón totalitaria, que es la razón neoliberal contemporánea. Entonces, desde el sur de América se ha producido una interrupción. A mi me interesa mucho ese factor de conmoción que ha planteado la reintroducción del populismo bajo nombres diversos, porque el chavismo es una experiencia propia de Venezuela, el MAS en Bolivia, Correa en Ecuador o la experiencia del kirchnerismo en la Argentina, que creo que son los cuatro populismos sudamericanos.

A.C.: –¿Y Brasil?

R.F.: –Brasil es algo bastante más complicado, no creo que se pueda definir ni al gobierno de Lula ni al de Dilma Rousseff bajo el nombre de populismo. En cambio, los cuatro países a los que hago referencia sí, beben, bajo distintas condiciones, de una tradición de rebelión plebeya, de igualitarismo y, todos, atravesados por fuertes liderazgos. Desde luego que con especificidades, hay una refundación constituyente en Ecuador y Bolivia que tiene características particulares, que tampoco pueden ser reducidas al concepto clásico del populismo. En el caso argentino se da una relación interesante porque el populismo bajo la impronta del kirchnerismo no ha significado una distancia o un debate sobre la república. De todos modos, pienso que es un desafío al debate, a una discusión más profunda que quizás habrá que cumplir cuando esto pase y podamos salir de la demanda inmediata de la realidad, analizarlo mejor, replantear, reformular, qué ha sido y qué son estas experiencias que algunos llaman populistas o neopopulistas. Pero, en todo caso, es difícil pensar estos populismos en términos de equivalencia histórica y mucho menos dejándose llevar por una vulgarización mediática que, incluso, invade los ámbitos académicos.

A.C.: –¿Por qué?

R.F.: –Porque en el medio está en la Argentina la crisis desatada por el golpe contra el peronismo de 1955, las décadas de los sesenta y setenta, el terrorismo de Estado, la crisis de las tradiciones de izquierda, progresistas, la caída de las experiencias socialistas, el auge y la hegemonía neoliberal. Entonces hablar de populismo en 2014 no es lo mismo que haber hablado de populismo en los cuarenta o cincuenta del siglo pasado. El México contemporáneo no tiene nada que ver con el país de Lázaro Cárdenas, y el populismo de derecha y difícil de definir de Getulio Vargas no se condice con la experiencia histórica del Partidos de los Trabajadores (PT). Y, sin embargo, creo que lo que hoy está sucediendo, sobre todo en Sudamérica y desde la irrupción primera de Chávez, es una reposición de una disputa central alrededor de lo que significa hoy el populismo. Si la palabra populismo sólo queda definida por el discurso liberal-conservador es una pérdida de una gran tradición de rebeldía del mundo popular. Creo que en un punto, estos procesos políticos, económicos-sociales y culturales que se han gestado en estos años han permitido poner bajo nuevas condiciones un debate sobre el populismo.

A.C.: –¿Nicolás Casullo puede ser asociado al populismo?

R.F.: –En su último libro publicado en vida, Las cuestiones, le dedica un capítulo largo al populismo. Ese volumen se inicia con el capítulo de la revolución como pasado, donde Casullo pasa revista a esa enorme tradición que se inició en 1789 y que de algún modo se convierte en pasado en la década del setenta. Ahí está lo que podríamos pensar como la derrota de la revolución, la crisis del ideal revolucionario, etc. Para él es un punto clave para pensar esta época y la política después de la revolución. Él proviene de una generación que pensó la política en el interior de la revolución. Inmediatamente viene la reflexión sobre populismo y ahí hace una larga historia para mostrar qué significó y qué significa hoy ese nombre tantas veces mentado de diversas maneras, y juega siempre con la tensión que está dentro de ese nombre, sus contradicciones, sus grietas, sus fallas, sus contrasentidos, sus limitaciones, pero al mismo tiempo su capacidad de fecundar, de provocar, de disputar de una manera como, quizás, la tradición de la revolución hoy no lo puede hacer.

A.C.: –¿De allí vendrían los elementos de mayor cuestionamiento al sistema?

R.F.: –Es como si dijésemos: hoy el elemento más provocador al sistema proviene del populismo y no de la izquierda dogmática, por lo menos en América latina. También viene el otro interrogante, propio de este contexto y esta etapa –si tomamos desde el comienzo de Chávez hasta ahora son quince años–, que es un momento de dificultad para esa experiencia diversa y compleja que llamamos neopopulismo en Sudamérica. Hoy vemos lo que está sucediendo en Venezuela, las dificultades que atraviesa el kirchnerismo en la Argentina. Con seguridad, lo que está más establecido todavía, con mayor caudal, es la experiencia de Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, pero lo cierto es que hay un debilitamiento de lo que aparecía como un momento refundacional y tuvo como su punto culminante esa trama de liderazgos que conformaban Chávez, Kirchner y Lula, que llevaron adelante el “No al ALCA” en Mar del Plata, la fundación de la Unasur y después la emergencia de otros líderes como Evo, Correa, Cristina en la Argentina o José Mujica en Uruguay. Fue ese momento de auge, de gran disputa del populismo latinoamericano con el orden internacional, a la vez expresada con más fuerza debido a la crisis del capitalismo central.

A.C.: –¿Definiría a la situación de esos procesos en la actualidad como de mayor debilidad?

R.F.: –Es un momento no sé si de debilidad o más complejo, pero está debilitada la Unasur, los procesos económicos y sociales, al menos en Venezuela y la Argentina, están atravesando por una etapa de muchas dificultades, y todo eso significa que la situación no es sencilla. Creo que, así como decía antes que el poder económico va por la demolición del kirchnerismo, la hegemonía liberal de época va por la demolición de cualquier dispositivo político que intente regresar, no a la idea de la revolución, sino a la del Estado de Bienestar. Y el populismo en la región representa la forma que asumió en América latina el Estado de Bienestar. Bajo las condiciones, las demandas y las especificidades de este momento histórico del capitalismo. El populismo introdujo la transgresión en un mundo donde ya no había posibilidad para sorprenderse con nada y en ese sentido reintroduce la política, sobre todo cuando vuelve a asociar la relación entre política y disputa, política y conflicto, entre política y aquello no resuelto en el interior del orden social, económico y simbólico. Ahí me parece que es valiosa la interpretación de Laclau y de Chantal Mouffe, la idea de volver a pensar la política como el lugar del litigio. Este es un punto significativo que sólo lo puede reintroducir un discurso y una práctica política que salga a cuestionar una hegemonía. Y eso es lo que hace el populismo.

A.C.: –Un rasgo del populismo es que hace una lectura menos prejuiciosa de teorías o pensamientos que a menudo no son progresistas. ¿Qué piensa de eso?

R.F.: –El populismo es poroso. Tiene una capacidad mayor de incorporar ideas y actores que provienen de distintas perspectivas y que contrasta con las limitaciones de otras tradiciones, más ortodoxas, a las que les cuesta mucho más, pero insisto: mientras mantenga su carácter subversivo, transgresor, maldito, el populismo tiene un papel significativo. Si es capturado, sobre todo bajo la forma de un populismo más a la europea, estaríamos en una metamorfosis de derecha, que siempre es el peligro que habita, desde hace mucho tiempo, al peronismo. Lo que pasa es que la metamorfosis de derecha del peronismo ya no se realiza bajo el perfil de un corporativismo fascistoide –como se expresó durante el gobierno de Isabel y López Rega–, sino de una de cooptación neoliberal, que fue la experiencia del menemismo. Yo no sé si esto es del todo novedoso, porque las experiencias europeas, las que están apareciendo y algunas duras, en términos económicos, son neoliberales. Pero están introduciendo el monstruo del racismo, la estructuras xenofóbicas. Acá, lo que está apareciendo, en todo caso, es una mutación de nuevo más o menos neoliberal, pero con las características de un neoliberalismo de esta época y no de la época de los noventa.

A.C.: –Eduardo Rinesi acepta que el kirchnerismo tiene matices populistas, pero habla también de un componente jacobino, o sea una capacidad de adelantarse a las demandas sociales.

R.F.: –Sí, este es un gobierno con ese rasgo jacobino, que es el de estar por delante de lo que la sociedad imagina que se puede hacer. Pero el jacobinismo tiene un límite, que es la representación democrática. El jacobinismo es muy potente en los tiempos de la revolución. Por su capacidad de decisión, la voluntad de unos pocos puede imponer las condiciones para que una sociedad vaya hacia un rumbo determinado. Sin embargo, en una etapa democrática, el jacobinismo tiene que encontrar la aptitud de dejar de ser expresión de una vanguardia que toma decisiones fundamentales, para lograr interpelar a una masa fluctuante de votantes. Ahí cambia la lógica. Pero, y eso Rinesi lo ha señalado muy bien, el kirchnerismo tuvo un alto componente jacobino allí donde motorizó cambios desde arriba, yendo mucho más lejos de lo que la sociedad estaba dispuesta a aceptar. En ese sentido, fuimos testigos de la irrupción en la historia nacional de un fuerte componente decisionista, de una voluntad, la de Néstor Kirchner, capaz de desafiar una realidad que parecía imposible de modificar. Algo del orden de la ruptura y de la excepcionalidad se puso en juego a lo largo de estos años. Creo que al kirchnerismo le cabe el rasgo propio del jacobinismo. Sucede que llega un momento en que esas transformaciones requieren de un fuerte apoyo popular, en especial cuando los sectores del establishment vuelven a retomar la iniciativa. Allí suele producirse una arritmia entre las pulsaciones del jacobinismo, aceleradas y autorreferenciales, y las de quienes deberían ser su base de sustentación social. El dilema organizativo y la expansión participativa constituyen el desafío de las experiencias populistas y, en particular, del kirchnerismo.

A.C.: –Tal vez se podría pensar en un jacobinismo más lábil a las exigencias de la democracia, alejado de las actitudes elitistas o alocadas.

R.F.: –Sí, es probable. Seguramente el jacobinismo kirchnerista ha sido un jacobinismo más democrático y que ha sabido encontrar los espacios para desenvolverse en una época en la que los vanguardismos ya no tienen cabida. Lo que queda claro es que lo que se ha buscado es ampliar la vida democrática ampliando los derechos sociales y civiles al mismo tiempo que se garantizaba la más absoluta libertad de expresión y de prensa y la división de poderes propios de la república. Como también ha dicho Eduardo Rinesi, el kirchnerismo ha sido uno de los gobiernos más republicanos de la historia del país.

(Fragmentos del reportaje que me hiciera Alberto Catena y que ha sido publicado completo en el libro La subjetividad y sus laberintos. Conversaciones con Ricardo Forster, ediciones del IMFC, 2014.)

Emeli Sandé

Saturday, November 15, 2014

Borges por Piglia

Cuanta claridad y objetividad para hablar de Borges.

Friday, November 14, 2014

p o p

Tiene razón el Flaco. Soy un inculirable popero. La simpleza de esta canción me cala hondo. Madonna. Querés un nombre más representativo del pop?



Se me ocurre otro. Pero pertenece a otro "sistema". (no hay mejor y peor en estas cosas, hay "que me gusta a mí y que te gusta a vos")

Música para empezar el fin de semana


Tuesday, November 11, 2014

Etiquetas

“Es preferible no usar etiquetas a usarlas de vez en cuando” (Marco Díaz, Pensador Contemporáneo)

Alguna vez intenté la titánica tarea de etiquetar entradas viejas pero rápidamente sucumbí a la tentación de hacer otra cosa menos productiva como sacarme un moco o abrir el Facebook. Vaya un aplauso cerrado para el luchador incansable y tenaz usuario de las labels; Emilio. Pero alguien tiene que terminar con esa farsa…no las usamos correctamente…o directamente no las usamos! Por esa razón hace poco le pedí a Ramiro que me pase todos los emails con comentarios nuestros recibidos desde MED (desde Blogger digamos). Se lo pedí porqué sufro cada vez que quiero buscar algún post o comentario viejo. El servicio de búsqueda del sitio (la barrita en el ángulo superior izquierdo) es un bodrio y buscar directamente usando el motor de Google tampoco le ahorra a uno frustraciones. En fin, nuestro querido amigo violador de poleras, acostumbrado a la amigabilidad de los productos Apple no se pudo dar mañas con el gmail para hacerme un envío masivo así que supongo que seguiré sufriendo en el futuro para citar las barrabasadas que alguna vez escribimos… Eso sí, desde ahora guardo los email de comentarios en una carpeta especial. Por qué no lo hice desde el principio? Lo analicé y llegue a la conclusión que mi cabeza es tercer muy colectivista y “sustentable” y siempre me dio pena abusar del servicio gratuito de Hotmail…


Ramiro arregla el diseño del Blog...

...es la última vez que lo arruino!! Pero quería sacar el índice de etiquetas de la derecha y me entusiasme y en fin...el asunto terminó en tragedia como suele suceder

Héroe o desertor?

Una de las miles de historias mínimas... "En estos días de recordación y festejo por los veinticinco años de la caída del Muro de Berlín, una foto ha regresado del pasado. Muestra el salto hacia la libertad del primero de los desertores de Berlín Oriental: un soldado que, mitad pájaro, mitad desesperación, parece trepar sobre el alambrado de púas que separaba entonces a los dos Berlín y, mientras se desembaraza de su fusil, cosa de no caer armado del otro lado, vuela hacia Occidente, hacia la libertad y hacia un destino que, hasta su suicidio en 1998, nueve años después de derribado el Muro, le iba a pesar toda la vida."

Artículo Clarín




Sunday, November 9, 2014

En una nube...

En una nube de pedos viven algunos...

Simpático el perrito...

Esto hacen en KLM cuando un pasajero olvida algo a bordo...

Saturday, November 8, 2014

El recomendado

Siempre hay más. Una nueva label para uno de los grandes temas de la humanidad de los Marotes:
"Canciones que lo hubieran hecho sentir verguenza de 'Let it Be' a Paul McCartney"



Thursday, November 6, 2014

The Cure hacen Hello Goodbye

Educando a los shhanquis

Buenísimo. Ahora, espero que no nos muestren la lista de lo que podemos aprender de ellos...

Héroe o villano

Esto parece el guión de una película.

Wednesday, November 5, 2014

Idolo del día


Salió a la luz la identidad del tipo que mató a Bin Laden.

Tuesday, November 4, 2014

Tradición democrática americana

Mensaje del pueblo al presidente para el fin de su segundo mandato: "nunca se te va a ocurrir la idea de re-re, pelotudo".

Pasa casi siempre. Sana tradición. 


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